Las palabras y las cosas VIII
Cada dia comprendo mas plenamente el sentido de la objecion de Nagel -basicamente, "es imposible saber como siente un murciélago sin ser un murciélago"-. Es decir, aun cuando tratemos de imaginarlo estamos restringidos por los recursos de nuestra propia mente y estos recursos son inadecuados para tal experiencia. Recuerden que los murcielagos reciben del mundo exterior otro tipo de informacion. Aqui es donde surge La Pregunta: como entendera el mundo un murcielago? O, mucho mejor, como es el mundo del murcielago?
Llevado el ejemplo al limite, puede decirse que muchas veces tampoco es conocible el mundo de las personas que nos rodean, porque si bien sabemos que captan un nivel similar de informacion al nuestro, nadie sabe exactamente como esa informacion es procesada por cada individuo.
De todas formas, lo mas significativo no son las distancias generadas entre los diferentes sino las distancias generadas entre los pares -a pesar de las similitudes-: lo que pocos comprenden es que el lenguaje es solo una forma -imperfecta- de acercamiento al mundo. Una fuente de luz, que esclarece pero genera sombras. En lo que respecta a las palabras y las cosas, estamos lejos de encontrar aquella luz crepuscular que envuelve a los objetos y que los fotografos bautizaron como "la hora magica".
[para "el post del día"]

1 Comments:
A mi me re gustaria ser murcielago y ver como se vive de esa forma..
besos
2:02 p. m.
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