jueves, septiembre 23, 2004

La Editorial - Tercera Parte

Durante el fin de semana tuve la oportunidad de asistir a una reunion del circulo pequeño de los directivos de La Editorial. Como era de esperar la responsable (y musa inspiradora) de mi contrato fallido con La Editorial se encontraba presente (para los desmemoriados y/o recien llegados: llegue a publicar el primer capitulo cuando una orden "del comite" suspendio la produccion -pueden revisar los archivos de julio para mas detalle-).
No era esta la primera vez que nos cruzabamos despues del incidente, pero lo exclusivo y reducido del ambiente en que nos encontrabamos no permitia esquivarnos de ninguna manera. La Editorial decidio festejar vaya a saber que aniversario o galardon obtenido (los responsables de La Editorial son amigos de los festejos sin importar la causa) y,misterio el por que tambien, decidieron participarme. Se sabe que los que manejan la compañia suelen emplear este tipo de artimañas cuando quieren volver a congracierse con algun empleado, asi que fui a sabiendas de la posible maniobra. Pero los recuados que uno pueda tomar con La Editorial siempre son pocos.
Estabamos practicamente apiñados en el cuarto donde se realizaba la reunion(aunque todos los presentes se empeñasen en llamarlo salon, era una habitacion de no mas de 4 x 5 mts) cuando me tope con B., quien sonrio y continuo su marcha como si nada. No pude seguirla por la cantidad de gente que a mi alrededor interrumpia el paso, pero pude observarla: fue hasta la esquina donde se encontraba la barra y la musica.
Regreso luego de unos minutos y en el preciso instante en que volvio a mirarme y sonreir, la musica se corto de golpe, para volver a sonar segundos despues:

Time marches on never ending, time keeps its own time.
Here we stand at begining, and then goes passing us by.
And I, I, I can dream for us all.
I hope I'm in a better state, when here and now crambles and falls.
And you, you, you make the worlds colide.
I knew you'd come knocking one day, unannouced like a thief in the night

Nuevo silencio y vuelta a comenzar la musica de antes. B. me miro, me entrego una copa de champagne, me dedico su tercer sonrisa de la noche, dijo "gracias por venir, gracias por estar" y desaparecio entre los presentes, sin mas.
No tuve otro contacto durante la noche. Ninguno de los responsables de La Editorial se me acerco ni me dirigio la palabra (ni siquiera mi ex editor, que quizo pasar, sin lograrlo, desapercibido). Por lo que al cabo de una hora de estar parado alli sin sentido, decidi retirarme de la velada.
Nadie ha podido explicarme el objeto de la invitacion, mucho menos los segundos que me dedico B. durante la fiesta. Sospecho que fue solo para que sepa que no se han olvidado de mi, ni de mis comentarios sobre el manejo de la empresa.
(Mi apuntador me recuerda que pese a todo lo que me prometi en su momento, he vuelto a escribir sobre el tema. Y que tal vez el objeto de la reunion haya sido simplemente ese: que vuelva a escribir).

[para "el post del día"]

2 Comments:

Blogger Chirli said...

Como te envidio...como envidio tu "la editorial" como envidio ese "mi ex editor" tocas mi mundo, el que tanto ansio..
Tengo mi editor, se que es igual pero no tengo La editorial...ya la tendre si es que se esmeran en la facultad a prepararme para eso...lo cual hasta dudo.
besos

10:14 p. m.

 
Blogger jonas said...

Ignax: y si, tenia que volver no? Gracias por entenderlo.

2:18 p. m.

 

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