lunes, enero 31, 2005

La medida del tiempo

Asi, como quien despierta de una larga siesta, ya estamos a 31 de enero. Atras quedaron las vacaciones, la salida de baires, los 20 dias disfrutando del rio, mi cura de sueño y todas esas cosas lindas que ocurren cuando uno no trabaja.
A la vez, como quien vuelve de un largo viaje, han ocurrido tantas cosas relevantes en estos dias fuera de la ciudad que me resulta imposible resumirlas en unas cuantas lineas (por defecto, entran en la categoria de "palabras no escritas").
Al parecer, son las mismas 744 horas que se han escurrido entre mis dedos como arena fina, las que dibujaron nuevos continentes con la fuerza de viento que horada la piedra.

[para "el post del día"]

3 Comments:

Blogger juanba said...

Parece que estamos de vuelta todos... Y es así, hay que seguir...

Salutes

8:20 p. m.

 
Anonymous Anónimo said...

   Bienvenido de vuelta a esta "normalidad" tan discutible, amigo. A este camino de tiempo que lleva vaya a saber dónde.

      Îgnax

1:44 a. m.

 
Blogger Principito said...

(Ojo, yo todavía no me fui)

Ojalá pudieramos tener el tiempo que la piedra tiene para ver los resultados de la erosión.

2:34 p. m.

 

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