martes, junio 21, 2005

Sin red

Bien que gozaron esos morbosos, el publico, viendo al Equilibrista estrellado contra el piso de arena y serrin, pero en lugar de eso, en lugar de aceptar que es eso lo que mas ansian, estos cobardes, piden una red para los futuros equilibristas, transformandolos asi en meros ilusionistas, se quejaba el Domador.
Aunque eso no fue lo peor, sino cuando los trapecistas, a quienes en otro tiempo el Domador habia considerado verdaderos artistas y, si no sus camaradas, al menos compañeros de ruta, acabaron por aceptar, a instancias del publico, que se colocase una red bajo el trapecio. Colocada la red se convirtieron en volatineros y saltimbanquis, oficios, en opinion del Domador, apenas menos despreciables que el de ilusionista, ya que si bien continuan requiriendo de gran entrenamiento y sacrificio y vida de asceta, omiten sin embargo la posibilidad de sancion definitiva. Por lo que de ningun modo podia el Domador conferir a tales practicas status de ciencia, ni a quienes las practicasen el titulo de artistas.
Mantener siempre la posibilidad de la sancion final para evitar ser convertidos en feriantes o ilusionistas, no tanto por la emocion, sino mas bien por la responsabilidad, tal era la arenga del Domador.

[para "el post del día"]

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Ocurre que el equilibrista salta al estrellato y elude hábilmente la sanción, estrellando su etérea humanidad contra el piso.
La sordidez y la concupiscencia del público se dan cita en la apetente red, ávidas de moralinas de trapo.

Lucech

6:44 p. m.

 
Blogger juanba said...

Por medio de la presente y prestándome como su intermediario, expreso públicamente las molestias del SEÑOR ilusionista argentino de todos los tiempos, a saber: René Lavand, para con las líneas vertidas en este post sobre la condición de ser un ilusionista en esta vida.

Salutes

7:11 p. m.

 
Blogger Belle said...

La red nunca evitará la caída, sólo amortiguará el golpe y no hay ilusionista que pueda contra eso.

Besos.

1:26 p. m.

 
Blogger ig said...

   Ah, ¡sí señor! ¡Exacto! Como en tantos aspectos de la realidad del día a día: cuando hay red, ¡todos somos equilibristas!

3:12 a. m.

 

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