Parabola del Mejor Radiografista
D., el mejor Radiografista del mundo reparo, de repente, que necesitaba hacerse unos estudios que incluian la realizacion de placas. "Con quien si soy el mejor?", penso. Luego, ante lo inevitable de la situacion reflexiono un poco mas, y llego a la conclusion de llamar a J. -que para D. era el segundo mejor Radiografista del mundo-. J. acepto gustosamente el pedido, y realizo el trabajo a la perfeccion.
Al tiempo fue J. quien debia realizarse unas placas. "Con quien si soy el mejor?", penso. Rapidamente se dio cuenta que al margen de lo que pensaba necesitaba hacerse las radiografias y llamo a F. -que para J. era el segundo mejor Radiografista del mundo-. F. acepto el trabajo con orgullo y lo realizo de forma impecable.
Meses mas tarde fue F. el que debio hacerse las placas y convoco a M. -que para F. era el segundo mejor Radiografista del mundo-, obteniendo resultados optimos. Luego le llego el turno a M., y mas tarde al convocado por M.
Asi, sucesivamente, el 60% de los radiografistas del mundo terminaron realizando trabajos para otros colegas.
Asi, sucesivamente, el 60% de los radiografistas del mundo terminaron realizando trabajos para otros colegas.
Moraleja: como dice mi amigo G., solo los demas te revelan.
[para "el post del día"]

1 Comments:
   Bueníiiiisimooo.
   Y todo esto, dicho de paso, encaja perfectamente, una vez más, con el ya charlado Principio de incertidumbre. No hay objetividad posible, ¿o si?
      Îgnax
2:47 a. m.
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