martes, febrero 01, 2005

Tu propia aventura

Al final del camino nos encontramos con dos puertas. Sabiamos lo que habia detras de cada una de ellas, y sin mucha discusion optamos por la entrada de la derecha. Avanzamos un buen tramo hasta llegar a un nuevo descanso, esta vez con cuatro caminos posibles. Elegir la opcion correcta ya no resultaba tan sencillo. Teniamos una idea bastante aproximada de que esperar tras cada puerta, pero ese pequeño margen de incertidumbre condujo a una discusion sobre el camino a seguir, que fue saldada por una votacion de mayoria directa. Gano la puerta que nombramos como "C".
El tramo fue mas o menos como lo esperabamos. Un poco mas largo, tal vez. "Un tanto mas complicado que si hubiesemos tomado la puerta B," arriesgo alguno. La sopresa fue encontrarnos una vez mas al final del camino, esta vez con 16 puertas. Una parte del grupo comenzo a murmurar por lo bajo. Un escalofrio recorrio las espaldas del resto . Ponernos de acuerdo no fue nada sencillo. Solo teniamos una vaga idea sobre las posibles implicancias de tomar esta o aquella puerta. Sin embargo algunos plantearon que esta situacion era mejor que la inicial: a mas opciones mas libertad, sostuvieron. Decidimos votar de nuevo, pero esta vez cada uno argumento su postura intentando ganarse partes del grupo. Finalizada la larga asamblea seguimos por la puerta IX.
En esa ocasion la marcha fue forzosa y complicada. Sospecho que menos por el camino en si que por el fastidio de los que no se habian convencido del todo de la opcion que elegimos. Grande fue la sopresa de todos al encontrarnos al final de este nuevo camino con 256 puertas. Algunos expresaron abiertamente su fastidio al tiempo que comenzaban a comprender lo que podian esperar de ahi en adelante. Otros, que esperaban encontrar el final del camino en esa habitacion, quedaron atonitos.
Esta vez, pocos tomaron la palabra. La resignacion asomaba por cada rincon de la gran ronda de gente. Al parecer -y a la inversa de lo ocurrido en el descanso anterior- cuanto mas opciones se nos presentaban, menor era nuestra capacidad de eleccion. El grupo se dividio en tres grandes bandos: los que proponian no seguir avanzando, los que defendian la eleccion de alguna puerta en particular con algun tipo de argumentacion y los que, como yo, decidimos seguir viaje escogiendo un camino, digamos, al azar. Tardamos un buen rato en no ponernos de acuerdo. Tanto, que a partir de ahi el grupo se dividio, al menos, en cinco facciones.
No se que habra sido de los demas. Nosotros no encontramos aun el final de nuestra puerta (felizmente bautizada "alfa y omega").
No es que crea que no lo tenga, pero por las dudas, hemos decidido ir caminando muy despacio.

[para "el post del día"]

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

   A veces sospecho de que todo el asunto se trata de un gran laberinto concéntrico con enemillones de opciones y bifurcaciones pero una única salida. Una única salida para cada uno.

      Îgnax

3:26 p. m.

 

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