La suma de todos los tonos
Para ocupar el tiempo que nos restaba hasta cumplir las dos horas del cuarto de hotel, Miko entono una cancion muy triste, en la que alternaba estrofas en japones con tarareos disonantes propios de la musica oriental. "Me remite al sonido de las olas del mar dentro de una caracola" dije en aquel momento, pretendiendo ser interesante.
Hoy me doy cuenta que ella me dedico, por decirlo de alguna manera, una melodia compuesta de vacio.
Hoy me doy cuenta que ella me dedico, por decirlo de alguna manera, una melodia compuesta de vacio.
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6 Comments:
Canción muy zen la de Miko.
La metáfora de la cacerola creo que no fue muy acertada, ¿acaso Miko al escucharla no se levantó y se fue? ;)
Salutes
7:34 a. m.
Supongo que al igual que el sonido de las olas en la caracola, la canción de Miko era sólo una expresión ilusoria.
Besos.
1:13 p. m.
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1:13 p. m.
Una belleza.
Si Miko no se molestó fue precisamente porque evocaste la caracola (aunque lo de las olas le resultase excesivo).
Sólo las mujeres saben, saben verdaderamente, de la tristeza meliflua de la caracola.
LUCECH
4:41 p. m.
Hace muy poco aprendí el concepto de "escucha total". Según la autora, "escuchar de todas las formas posibles todos los sonidos que hay".
Así, es esa canción que te remite a las olas del mar estaría el mar, tan real como para zambullirse alegremente en él.
2:03 a. m.
   Creo que ya saqué en este rincón en alguna oportunidad el concepto de la suma de todos los tonos existentes (a.k.a. ruido blanco), o sea que, para evitar repetirme y levantar sospechas de Alzheimer, mando un saludo a todos los que me conocen y a todos los que me están viendo.
5:13 p. m.
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