martes, mayo 17, 2005

Todos en el País

La perdida del nombre propio es la aventura que se repite a traves de todas las aventuras de Alicia (en el pais de las maravillas). Porque el nombre propio o singular esta garantizado por la permanencia de un saber. Este saber se encarna en nombres generales que designan paradas o descansos, sustantivos y adjetivos, con las cuales lo propio mantiene una relacion constante. Asi, el yo personal tiene necesidad de Dios y del mundo en general. Pero cuando los adjetivos y sustantivos comienzan a diluirse, cuando los nombres de parada y descanso son arrastrados por los verbos del puro devenir y se delizan en el lenguaje de los acontecimientos, se pierde toda identidad para el yo, el mundo y Dios.

Logica del Sentido - Guilles Deleuze

Cada día estoy mas convencido que en el cielo, si es que existe, no hay lenguaje.

[para "el post del día"]

3 Comments:

Blogger Belle said...

Sólo para rearfirmar tus creencias:

Giorgio Agambem, un pensador italiano de la línea de Lyotard o Derrida, dice que ya no es posible ninguna representación lingüística.
Dios es el que nombra y es el nombre. Ya no tenemos nombre para el nombre, por lo tanto la muerte de Dios significa que el lenguaje ya no puede dar nombres.

Besos.

12:02 p. m.

 
Blogger ig said...

   Curioso: si se diluyen por completo adjetivos y sustantivos, el verbo pierde poder y, en definitiva, finalidad.
   Como sacarle las columnas y vigas a un techo. Bueno, eso sí, siempre están los que gustan de las carpas.

5:49 p. m.

 
Blogger jonas said...

Belle: maldito copion!
Ignax: bueno, pero ahora hay unos nuevos materiales que pueden hacer al techo livianito, livianito, y usando unos magnetos sostenerlo cuasi magicamente. Mmmm, tenes razon igual.
SALUDOS

6:54 p. m.

 

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