Todos en el País
La perdida del nombre propio es la aventura que se repite a traves de todas las aventuras de Alicia (en el pais de las maravillas). Porque el nombre propio o singular esta garantizado por la permanencia de un saber. Este saber se encarna en nombres generales que designan paradas o descansos, sustantivos y adjetivos, con las cuales lo propio mantiene una relacion constante. Asi, el yo personal tiene necesidad de Dios y del mundo en general. Pero cuando los adjetivos y sustantivos comienzan a diluirse, cuando los nombres de parada y descanso son arrastrados por los verbos del puro devenir y se delizan en el lenguaje de los acontecimientos, se pierde toda identidad para el yo, el mundo y Dios.
Logica del Sentido - Guilles Deleuze
Cada día estoy mas convencido que en el cielo, si es que existe, no hay lenguaje.
[para "el post del día"]

3 Comments:
Sólo para rearfirmar tus creencias:
Giorgio Agambem, un pensador italiano de la línea de Lyotard o Derrida, dice que ya no es posible ninguna representación lingüística.
Dios es el que nombra y es el nombre. Ya no tenemos nombre para el nombre, por lo tanto la muerte de Dios significa que el lenguaje ya no puede dar nombres.
Besos.
12:02 p. m.
   Curioso: si se diluyen por completo adjetivos y sustantivos, el verbo pierde poder y, en definitiva, finalidad.
   Como sacarle las columnas y vigas a un techo. Bueno, eso sí, siempre están los que gustan de las carpas.
5:49 p. m.
Belle: maldito copion!
Ignax: bueno, pero ahora hay unos nuevos materiales que pueden hacer al techo livianito, livianito, y usando unos magnetos sostenerlo cuasi magicamente. Mmmm, tenes razon igual.
SALUDOS
6:54 p. m.
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